El día de ayer, tuvimos oportunidad de acompañar a Enjambre en una de sus dos fechas en el Auditorio Nacional, en el cierre de su etapa de bohemia. Te contamos cómo estuvo.
A un año de su presentación anterior en el mismo Auditorio Nacional, y siendo la 6ta ocasión en que la agrupación se presentan en este escenario, el hype y las expectativas por este concierto estaba en niveles inconmensurables, y como ya es costumbre con Enjambre, los chicos no solo las cumplieron, sino que también las superaron, haciendo una velada inolvidable para todos los asistentes.
Entre trajes de gala y una extraña pero fantástica mezcla entre sentimientos de tristeza, nostalgia y alegría, el público esperaba con ansias a que llegara la tan famosa «tercera llamada», la cual era el presagio de que aquel anhelado show daría inicio.
Y el show empezó. Poco a poco fueron entrando cada uno de los músicos; después entró uno por uno de los hermanos Navejas, para por fin fulminar con la entrada del vocalista, Luís Humberto Najevas.
El repertorio siguió el orden asignado previamente en el disco (aunque con una pequeña variación): dio inicio con la ya conocida «Enemigo«, proveniente del álbum Daltónico. Prosiguió con Cámara de Faltas, «Visita«, «El Vacío», «Elemento«… El setlits siguió el orden del álbum, con la diferencia de que por primera ocasión, tocaron Secuaz con sus respectivos arreglos de Noches de Salón
El público no podía contener su emoción entre cada canción: los gritos de alegría, los momentos de melancolía, las ganas de pararse de su lugar para poder bailar… El cambio de emoción entre canción en canción es algo que solamente Enjambre logra con este disco.
La velada se direccionaba a su recta final con la canción de «Sábado Perpetuo«, la cual, con sus característicos chasquidos de dedos nos transportó a aquellas épocas lejanas de nuestros viejos tiempos.
De igual manera, pudimos apreciar «Necrópolis«, esa canción que nos hace recordar a la situación actual de nuestro país.
En una broma por parte del grupo, después de tocar «El Derrumbe» (rola recomendada para llorar), se levantaron de sus asientos y emprendieron su retirada del escenario, en lo que parecía el final del evento. Los gritos del público pedían «otra, otra, otra…». Fue en ese momento en que el grupo regresó, y tocaron lo que muchos (incluyéndome) esperábamos con ansias: inició la instrumental de «Vida en el Espejo«. El recinto se iluminó con las lámparas de los celulares, y le gente acompañaba cantando como el coro.
El concierto llegó a su verdadero final cuando la agrupación tocaron la respectiva versión de «Divergencia«.
Recordemos que este será una de dos fechas, las cuales, en palabras de los Navejas, «será el fin de esta etapa«. Igualmente ya han confirmado una fecha para el 2025 en el Palacio de los Deportes
A continuación, les dejaremos unas imágenes del concierto.





Y recuerden seguirnos para más notas sobre el mundo de la música. Nosotros somos Amplifik2: amplificando tus sentidos.





Deja un comentario