El viernes 16 de mayo será un viaje directo a distintas épocas del pop y la música de fiesta. En un mismo día, CD9, Patrick Miller y The B-52’s se encargarán de despertar memorias, mover cuerpos y conectar generaciones que, aunque distintas, comparten algo en común: el poder de la nostalgia bien canalizada.
Por un lado, el regreso de CD9 ha generado revuelo entre su fandom, que no olvida lo que la boy band significó en la década pasada. Aunque su historia tuvo pausas y cambios, su impacto en el pop mexicano sigue vigente. Su presentación en Tecate Emblema será una oportunidad para revivir aquellos hits como “Ángel Cruel” o “Me Equivoqué”, y para que nuevas generaciones los vean por primera vez en vivo. Lo que es un hecho: se va a cantar a todo pulmón.

Luego está Patrick Miller, el DJ que transformó la cultura de la música electrónica en México y creó una escena propia alrededor del Hi-NRG. Para quienes alguna vez bailaron en su icónico club del centro de la CDMX, verlo en el Autódromo será una experiencia surreal y poderosa. Su set no solo es música, es memoria viva de una época dorada de las pistas de baile capitalinas.

Y para cerrar este combo retro, llegan The B-52’s, una de las bandas más eclécticas y divertidas del new wave. ¿Quién no ha escuchado “Love Shack” o “Rock Lobster” aunque sea en una película o fiesta? Su presencia en el cartel es un guiño a la irreverencia y al estilo sin etiquetas que define al festival.

Este viernes de Tecate Emblema es mucho más que una noche de conciertos: es una carta de amor a quienes crecieron con estos sonidos, pero también una invitación para que las nuevas generaciones descubran lo que hizo únicos a estos artistas. Porque al final, la nostalgia también se baila.






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