En cada festival hay un acto que parece venir de otro planeta. En el caso del Pulso GNP 2025, esa categoría la ocupa Empire of the Sun, el dúo australiano que decidió que el pop no era suficiente si no brillaba con más lentejuelas que un desfile del orgullo y más sintetizadores que una nave espacial.
Luke Steele y Nick Littlemore traerán su universo psicodélico, justo cuando el público esté entre la euforia, la nostalgia y el cansancio existencial que solo un festival puede provocar.
Con clásicos como “Walking on a Dream” o “Alive”, los australianos prometen un cierre visualmente deslumbrante —porque Empire no da conciertos, da experiencias audiovisuales con la energía de una fantasía futurista y la teatralidad de una película de los 80. Su misión: convertir el Autódromo de Querétaro en una pista de baile intergaláctica.
Si algo distingue a Empire of the Sun es su habilidad para mezclar pop, electrónica y misticismo como si fueran parte del mismo cóctel cósmico. Y sí, probablemente nadie entenderá sus outfits ni sus referencias visuales, pero todos terminarán bailando igual.
En un cartel donde conviven íconos del rock latino y leyendas del punk, Empire of the Sun representa el lado brillante, colorido y experimental que el Pulso necesitaba.
Porque si vamos a perder la cabeza en Querétaro, que sea bajo luces de neón y coros que suenan a viaje astral.
Empire of the Sun no viene a tocar canciones; viene a abrir un portal.







Deja un comentario