Hay artistas que sobreviven al paso del tiempo, y luego está Billy Idol, que más bien lo desafió, lo miró a los ojos y le guiñó con esa sonrisa de chico malo que no se borra ni con las décadas. Este 25 de octubre, el ícono del punk y el glam tomará el Escenario del Pulso GNP 2025, demostrando que los 80 no solo fueron una época… fueron una actitud.

Con una carrera que combina energía, leather jackets y una voz tan reconocible como su ceño fruncido, Idol sigue siendo sinónimo de rebeldía elegante. “Rebel Yell”, “White Wedding” o “Eyes Without a Face” no solo son himnos: son cápsulas del tiempo que todavía encienden la llama de quienes alguna vez soñaron con romper las reglas al ritmo de una guitarra eléctrica.

En un cartel lleno de sonidos modernos y beats electrónicos, Billy llega como el representante de una era en la que el rock olía a sudor, peligro y laca para el cabello. Pero no se equivoquen: no es un acto de nostalgia, es una clase magistral de presencia escénica. Idol no viene a recordar el pasado, viene a reafirmar que el punk no envejece, solo se pone más cool.

Su show promete una dosis de adrenalina pura. Guitarras afiladas, coros incendiarios y ese carisma que hace que todos —boomers, millennials o gen Z confundidos— terminen levantando el puño y gritando “more, more, more!”.

Billy Idol no necesita adaptarse a los tiempos, porque los tiempos siguen intentando alcanzarlo. Y sí, si alguna vez te preguntaste cómo se ve la eterna juventud en forma de acorde, la respuesta tiene cabello rubio oxigenado y una chamarra de cuero.

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